En el día de ayer, sabado 15 de marzo, me desplacé a Antequera con el objetivo de participar en la XXII fiesta taurina de Cartaojal, más conocida como 'La Capea de Antequera'.
Había oído hablar mucho de tal evento en años anteriores, sobre su buen ambiente y su correcta organización. Por ello me animé a asistir, formando parte de la expedición que partió desde la ciudad de la Mezquita y que estaba completada por Canibal, Norrington, Chechu y Ricardo D.
Una vez en la capital de la Vega, pudimos conocer de primera mano el ambiente pre-capeístico que reinaba en toda la ciudad: los tradicionales coches de los autóctonos habían sido sustituidos por gran cantidad de Volkswagen Golf, Minis y Audis A3, amén de otros todocaminos pertenecientes seguramente a los progenitores de los conductores; con los pantalones de los hombres que caminaban por sus aceras podía construirse un círculo cromático completo y la densidad de gafas de sol Ray-Ban modelo aviador era de alrededor de 3 por metro cuadrado.
Las chicas (con un estilo casual, un vestuario 'es lo primero que he encontrado en el armario' y casi sin pintar) conseguían que la puerta del Bar Juanchi pareciera la de ICADE un miercoles a la hora del comienzo del Aula de Cultura.
Tras un breve trayecto por algunas ¿carreteras? de nuestra Andalucía Imparable y tras atravesar la metrópolis de Cartaojal llegamos al lugar donde se iba a desarrollar el evento más importante del año para la vida social antequerana. El total de asistentes sobrepasó los 800, quedándose algunas personas fuera por falta de entradas. La comida no estuvo mal (sobre todo la paella) pero quizá fuera algo escasa y la bebida fue abundante y, al menos a mi parecer, de cierta calidad. Destacaré algunas cosas más de la fiesta:
- El peor vestido: en este premio se abre una igualadísima lucha entre el chaval con los pantalones burdeos y la cazadora Bellstaff roja (dos tonalidades distintas que merecieron la siguiente reprimenda por parte del noble DTV: 'nunca en la vida puedes mezclar esos dos rojos' y esta otra por parte de Chechu: 'mira ese que viene con el mono de esquiar') y el chico con las botas de Flashdance, los pantalones vaqueros 'cagaos', la sudadera de cremallera con capucha parecida a un cuadro de Kandinsky y el gorro de lana blanco rematado por la bolita negra.

Si os soy sincero me sería imposible decidirme.
- La peor vestida: no por que la ropa fuera fea, sino por lo inadecuado de la misma, la chica con los pantalones vaqueros blancos (¿no había otros que se pudieran ensuciar más en el campo?), blusa blanca y pasmina y tacones amarillos.
- El más metrosexual: un tío con coleta rubia y cara de no ganar para sustituir los fluorescentes fundidos de su máquina de rayos UVA (¿podría alguien explicarles que llevar las bambas achancletadas y sin cordones les va a deformar el pie y que los pantalones 'cagaos' y la forma de caminar a la que les obliga llevarlos les va a producir una artrosis de cadera en un futuro no muy lejano?). Lo que más me molesta es la imagen que pretenden dar de look desenfadado y descuidado cuando en realidad no hay ni un sólo pelo colocado aleatoriamnte ni una raja en el pantalón que no se haya hecho con bisturí y regla milimetrada.
- El más lamentable: una maricona loca (pero muy muy loca) que respondía al nombre de 'Joshua' y que al parecer es conocido por sus apariciones televisivas en la cadena televisiva de la Radio Televisión de Andalucía ('Suma y sigue') que al parecer (yo no lo ví porque no estaba dispuesto a asistir a un espectaculo de tan mal gusto) bailó y cantó en playback mientras se desnudaba parcialmente.
- El profundo y excelso arte taurino del que pudimos disfrutar en la plaza de toros de Pinypon (sobre la que según los carteles de la propia organización no podían permanecer más de siete personas simultaneamente). Especialmente destacables los pases del chico con los mocasines pistacho, pantalones rojos y camisa verde que fueron correspondidos con unos agradecidos: '¡vete a tu casa con esa bandera de Marruecos que llevas puesta!'.
De la vaquilla sólo diremos que algunos San Bernardos y la práctica totalidad de los Grandes Daneses son más grandes de lo que era ella. Sus embestidas sólo consiguieron tirar a un ciudadano local que fue reprendido por un amigo decepcionado en los siguientes términos: '¡Guillermo, encima que viene tu novia a verte haces el ridículo!
- De vuelta a la nave donde se servía el alcohol fueron pronunciadas algunas frases graciosas que escribiré sin nombrar a sus autores para librarles de algún mal rato:
* "Yo no voy a tomar copas todavía que me conozco; hasta las siete no empiezo con las copas... ¿no serán ya las siete no?"
* "Estoy arrrrdiendo; Dios me ha castigado con un 'pito' hervidor"
* "A las 2 son todas gordas; a las 5 no hay gordas para todos"
* "Mira esas dos tías que no se si son peluqueras o cajeras del Mercadona; sin embargo a mi me gustan aquellas otras con ese estilo 'tan inglés' (bufanda de cuadros verdes y pantalones verdes estrechos en los tobillos)"
Cuando dió por concluida la fiesta taurina regresamos (desperdigados en varios coches) a Antequera, para terminar de darlo todo. Mi primo Juan, en un triste espectaculo, llegó a su casa con evidentes síntomas de embriaguez, y antes de acostarse estuvo divagando y soltando frases inconexas sobre subvenciones agrarias a su hermana y a su novia como respuesta a la pregunta sencilla: 'Juan, ¿qué haces dormido en el sofá con una manta si hace un minuto estabas dormido en tu cama?' ;-)
Mi primo Nacho estuvo cenando con Heidi y Norrington en la hamburguesería para bulímicos Superpollo y luego también se quedó en casa. Por cierto, ¡Muchísimas gracias por hospedarme!
Así que, con las llaves de seguridad de casa de mis tíos me fui de camino al pub El Refugio, en el que pude terminar de perfilar mi clasificación AS de la jornada:
El Crack: Chechu, por subirse a la mesa en la que sólo unos minutos antes habían estado bailando unas chicas y ser invitado a bajarse para que esas mismas chicas retirasen la mesa ante el pobre espectáculo que se estaba ofreciendo. También por pedir en la barra un zumo de naranja a las 02:30 y ante mi pregunta "¿Qué coño dices Chechu?" contestarme a mí y al camarero con voz de bromista ebrio "¡Que no que era broma! ¡Dos whiskys con agua por favor!. También por 'espurrearme' media copa en la cara y en el polo en un ataque muy similar al del dinosaurio escupidor al tío que está cagando en Parque Jurásico; tras agacharse y hacer amago de vomitar en medio del pub se viene a por mí y me pide insistentemente perdón al tiempo que intenta quitarme el polo produciéndose la siguiente conversación:

Chechu: "Este polo me lo dejas y yo te lo llevo a la tintorería y te lo pago lo que cueste y lo limpien antes de devolvertelo" (las faltas de organización sintáctica son producto del alcohol)

Yo: "Si Chechu, como quieras pero es que resulta que no llevo nada debajo y no me quiero quedar desnudo así que dejame..."
Chechu: "Este polo me lo dejas y yo te lo llevo a la tintorería y te lo pago lo que cueste y lo limpien antes de devolvertelo"
Yo: ¡Que si coño Chechu, que no te preocupes, que mañana lo hablamos pero que me dejes de intentar quitar el puto polo por que me quedo desnudo"
Chechu: "Vale tío, perdona eh"
El dandy: Mollete, por su invitación y por preocuparse tanto por que lo pasásemos lo mejor posible (no hacía falta Mollo, de eso ya se iban a encargar los Beffeater y el Conde de Cuba, nuestros 'otros' anfitriones)
La dura: 'La novia de Francis'. Esta pobre chica, otrora amante ocasional de Loco Pivi, ha de ser de una pasta especial para soportar el escarnio público al que fue sometida por parte de Canibal, Heidi y su propia amiga Merche en la puerta de Buddha. Desde obligarla a contar los detalles más escabrosos de su relación, hasta fotografiarla y grabarla con el móvil y enviar los archivos al propio Pivi, que se encontraba en Granada.
Dura fue también la digestión de la hamburguesa Big Bang del Superpollo por parte de Heidi.
¡Vaya día!: Norrington, por su espectacular ciego; por su forma aparentemente maníaco-compulsiva, estilo Carmina, de tocarse el pelo, la barbilla, darse palmaditas en la cabeza... por sus bailecitos aflamencados con un grupo de mozas que, en palabras del propio protagonista: "al principio se dejaban, pero luego empezaron a reirse de mí" y sobre todo por el buen rato que pasamos contemplando sus evoluciones.

Por cierto, ¡vaya viaje! el que le ha dado el propio Norrington a Ricardo D., que encima de angustiado por no ver La Borriquita estaba expuesto completamente a la 'linea de fuego químico' del mencionado Norring.
El rumor no confirmado: Saltó la liebre en la madrugada del domingo al afirmar una amiga (la anteriormente mencionada, Merche) de una chica cuyo nombre empieza por P. (de Málaga y del Pino y que bebe más que la chica del medallón de la primera escena de Indiana Jones y El Arca Perdida) en presencia de Canibal, Heidi y mía que P. y el noble DTV habían tenido más que palabras esa misma noche. De hecho, nadie sabe dónde estuvo el noble DTV durante un lapso de tiempo suficiente cómo para permitirle explorar las encías de la susodicha.
Y este es el resumen de mi periplo antequerano. A la vuelta, dos amables chicas maduras (Encarni y Marijose, oriundas de Antequera y posibles trabajadoras del Marco Aldany) me llevaron en su coche a la puerta de la casa de mis tíos. ¡Muchas Gracias a ellas también!



2 comentarios:
Excelente, un fin de semana divertidísimo, aunque discrepo en los galardones.
Gracias a tu fantástica descripcion de la "Capea de Antequera" del 2008 he decidido que este año no quiero perderme por nada del mundo semejante espectáculo mediático. Espero que tu tambien acudas este año. Un saludo.
R.N.
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