Pensaba haberlo hecho por la mañana, pero resulta que ayer me ví un capítulo de esa joya cinematográfica que es Los Soprano... y como siempre la cosa se complicó. Empecé en el capítulo 8 y acabé viendo el 9,10,11,12 y 13 y último de la tercera temporada.

Resultado: hasta las 6 de la mañana despierto (de hecho he apagado el ordenador 3 minutos después de que sonara el despertador de mis padres) y hasta la una durmiendo. Luego me he puesto a hacer mi cama y la receta de espinacas con bechamel, jamón york y queso que hacemos en mi piso y en eso se me ha ido el resto de mañana. Es lo que tiene quedarse sin asistenta de hogar por problemas de dinero (y no el de su sueldo precisamente).
El caso es que a las 19:00 me planto en la calle Gondomar con un par de cientos de € y la determinación de volver pelado a casa... pero, creedme, ha sido imposible.
Para empezar, he salido de mi casa e, incoscientemente, he cogido la cazadora y la bufanda (como hago habitualmente en Madrid). Cuando me he bajado del coche con mi bufanda y mi cazadora (aun siendo fina) puestas casi me da una embolia súbita. La gente, en mangas de camisa/tirantes me miraba como al mendigo barbudo de Las Tendillas... así que he doblado cuidadosamente la bufanda y la he metido en el bolsillo de la cazadora, la cuál he colgado de mi brazo.
Primera parada: Jack Jones para comprarme unos vaqueros claros (que había visto en el catalogo)... la primera en la frente. Olvidaos del vaquero claro porque, sencillamente, ya no existe... tienes todas las variedades de azules, azules manchados con lejía, azules pintados con tipex, azules con todas las tachuelas imaginables, azules rajados por todas partes... pero el pantalón vaquero NORMAL claro ya no existe... así de simple.
Segunda parada: Zara. Para empezar, cuando uno entra en la plana baja de Zara (zona de ropa de mujer, y no quiero que se me malinterprete) parece retrotaerse al Sarajevo de 1992: ropa tirada por el suelo en todas partes, mujeres gritando y corriendo en todas direcciones, espacios reducidos entre trozos de hierro que algunos benévolos llaman expositores...
Luego subes a la planta de hombre y dices: ¿pero bueno, es que el hombre medio español se viste como Valerio Pino (el profesor de pasarela de Supermodelo)? Por el amor de Dios, ¿quién es el que escoge la tonalidad de las camisas? ¿es que es daltónico o algo así? ¿tiene visión en escala de grises y en marrón? ¿no tuvimos bastante con las camisas con ribetitos de los Locomía hace 18 años?

Tercera parada: Sphera. Fijate, que ha sido el único sitio donde casí me compro algo. Y ese algo era una camisa de rayitas azules, informal pero elegante :-). Cuando ya casi estoy decidido y la cojo para probármela me percato de que en la espalda no hay rayas; sólo un gigantesco dibujo como de unas palmeras con letras a lo hawaiano que lo ocupa todo, incluido mi campo de visión al completo (y esto lo dice alguien que, sí amigos sí, tuvo una camisa Rottweiller. En mi descarga diré que era joven, que acababa de llegar de un pequeño pueblo y que, en un primer momento, tuve una pequeña confusión en cuanto a la elección de mis amistades y mi grado de mimetismo con ellos). Por lo menos en esta tienda merece la pena bajar las escaleras sólo por las dependientas (por su profesionalidad y exquisito trato al cliente, por supuesto).
Cuarta parada: Springfield. Vamos a ver, diseñadores de Springfield... ¿Pero qué os han hecho a vosotros los botones de los cuellos de las camisas? ¿Se os aparecían en vuestras pesadillas y os impedían conciliar el sueño? ¿Se tiraron a vuestras mujeres? No lo entiendo...
¿Vosotros os acordáis de las camisas con cuello de botones? Pues id olvidándolas, porque están al borde de la extinción. Ahora lo que "estila" son los cuellos sin botones como los de las camisas que lleva James Bond cuando va a la playa; o bien los cuellos 'a lo Tony Manero' con un pico que te llega casi al pezoncillo y que en un momento determinado, como producto de roce al caminar, podría hacerlo endurecer.
Yo no digo que todas las camisas sean de botones, ¡pero por lo menos que haya algunas!. Lo dice alguien que tuvo camisas Bisbaleras hasta que 'la Jueza' me enderezó.
Quinta parada: Francisco Pavón. Pasable. Mañana iré a comprarme una camisa de rayas verdes que he visto allí.
Sexta Parada: Desser. Mis, otrora, suministradores de ropa por excelencia cada día tienen camisas más feas: parece que la zona 'kinky' de la tienda esté avanzando cada vez más absorbiendo por completo a la otra zona. De todas formas, como el dueño es 'amiguete', casi me tengo que comprar un cinturón por compromiso, pero en ese momento le han llamado por teléfono y yo he hecho mutis.
Septima parada: Cortefiel. Ropa carilla (sobre todo PdH) pero bonita... sería maravilloso que tuvieran tallas por debajo de la M (o que hicieran la Mediana normal, sin que las costuras de los hombros te lleguen por el codo).
Octava parada: El Corte Inglés. Me diréis: "Imposible que no hayas encontrado nada allí". La verdad es que sí, que tienen muchísima variedad, pero hacedme caso, nada realmente original, nada que te entusiasme, que te haga comprarlo sin pensarlo dos veces. Además si en esas, después de todas las decepciones anteriores, te llama tu madre y te dice que se va en coche y que si quieres te lleva para que no tengas que volver andando decides dar por concluida la tarde de compras.
Conclusión: Comprar cosas normales cada vez es más imposible. Sabéis que yo no soy muy encasillado en mi forma de vestir: igual un día aparezco disfrazado de Domecq y al siguiente voy con una trenca de pana, un chaleco de punto sin mangas y un sombrero. Vamos, que no soy dificil de vestir y que uso ropa muy variada.
Pero es que cada día hay menos ropa que no sea fea, hortera o diseñada por el 'Cabecita' de Las Margaritas; y la que hay cuesta más dinero que un mes entero de copas (vease Rafael Millán, Clan Lui o La Puente) y encima vas que pareces un catálogo de colores de Titanlux.
En definitiva, que mañana iré a lo seguro: mi amigo Massimo no puede fallarme.
P.D.: Esto es una ida de cabeza, pero que sepáis que viendo dibujos animados en Popular TV me he reencontrado con Delfy, y tengo que decir que me ha caído bastante mal. Que tío más repelente y más sospechoso de homosexualidad...
Así que yo soy del Club de Fans del Capitan Vinagre:



1 comentarios:
alfredo avisame mañana cuando vuelvas al centro de compras que te acompaño a elegir tu ropa de estilo variada!!! PD: la puente cara no?? y esos gemelos feos que te compraste alli??
Pooh!!
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