miércoles, 30 de julio de 2008
Discurso Fin de Curso Colegio La Salle Córdoba Promoción 2003 (II)
Reverendo Hermano Director, Señor. Vicerrector de la Universidad de Córdoba, Señor. Presidente del AMPA, Señores Profesores y profesoras, Señoras y señores:
Durante la Segunda Guerra Mundial Winston Churchill se dirigió solemnemente a una población británica desgastada y hastiada por años de cruenta guerra.
El viejo mandatario advirtió a su pueblo que la victoria final sólo sería posible con “sangre, sudor y lágrimas”. No es mi intención comparar aquel titánico esfuerzo aliado con nuestro esfuerzo cotidiano, pero aprobar este curso nos ha costado a todos, además de esas tres cosas, mucha paciencia y, sobre todo, muchas, muchas horas de sueño perdidas..., aunque tranquilícense, lo de la sangre es puramente metafórico, no vayan a pensar mal de los métodos educativos del colegio.
A lo largo de esta anterior semana hemos venido observando síntomas como flacidez de párpados, dolores musculares generalizados y estados de “shock” neuronales. Ustedes podrán preguntarse el porqué de dichos síntomas; pues bien, dado que la neumonía asiática todavía no ha llegado a España la única respuesta posible es LA SEMANA DE EXAMENES, o mejor dicho, LA ÚLTIMA SEMANA DE EXAMENES.
Y es que este pasado jueves, al menos en teoría, firmamos nuestra última actuación en una prueba académica en el Colegio La Salle.
Lo que parecía algo inalcanzable e incluso legendario se materializó ante nosotros como siempre, en una de esas hojas cuyo encabezado no se borrará nunca de nuestra memoria, sobre todo por su vasto contenido literario, 7 palabras de sonido poético y evocador: Nombre, Apellidos, Curso, Número, Evaluación, Asignatura y, sobre todo, NOTA.
Algunos pensarán que se acabó, que estamos aquí esta noche homenajeando el fin de una andadura, en unos casos larga, incluso de más de dos lustros, y en otros casos, como el mío, más modesta a nivel cronológico, pero igualmente INTENSA.
Yo pienso que no es así, que lo que venimos a celebrar hoy, además de ser un final feliz es un INICIO, un comienzo entusiasta, prometedor y también, por que no decirlo, algo inseguro.
Terminamos nuestra formación en La Salle, y me van a permitir que sustituya el articulo definido por un determinante posesivo, terminamos nuestra formación en NUESTRA Salle.
Aparentemente el cambio no modifica el significado de la frase, pero si analizamos bien podemos leer entre líneas lo siguiente: “Estudiar, formarse o, simplemente, pertenecer a la comunidad educativa lasaliana, además de ser una suerte, ha de ser un ORGULLO y una SATISFACCIÓN. Nunca debemos caer en la malsana tentación de renegar de la institución que nos educo durante años o de aquellos que en ella lo hicieron.
La máxima más universal de Ortega y Gasset, el filósofo más importante del pasado siglo, reza así: “Yo soy yo y mi circunstancia”. El Hermano José Luis Palmero es una de las personas que más recurre a esta frase en sus reflexiones matutinas, y yo, que he aprendido de él escuchándolas, voy a utilizarla hoy también.
Nuestra circunstancia, la de todos los alumnos que estamos aquí presentes, debería tener al menos 4 facetas: la humana, la religiosa, la familiar y la educativa:
la humana implica que hemos de ser personas “de criterio”, con una personalidad ética e ideológicamente completa y bien diferenciada de la del resto;
la religiosa supone que debemos haber construido una Fe fuerte, afianzada en los cimientos del cristianismo y de nuestra Iglesia Católica. Como mínimo, debemos haber asimilado un estilo de vida solidario y responsable, concienciado de todos los males y problemas de nuestro mundo y de nuestro tiempo y capaz de luchar por superarlos;
la familiar significa aprender de lo bueno que vivimos en nuestros hogares, seleccionar los valores más adecuados, aquellos que nos permitan algún día formar nuestra propia familia a nosotros también;
por último, la faceta educativa encarna nuestra capacidad para enfrentarnos en solitario a la vida, con todos sus avatares, nuestro porte a la hora de tomar decisiones que afectan directa e irremisiblemente a nuestro futuro inmediato.
La educación Lasaliana es la responsable de esta última faceta de nuestra gran circunstancia, por ello debemos agradecer siempre a este colegio y a sus profesores que nos hayan preparado para emprender un nuevo viaje, quizá menos prolongado pero más complejo, la travesía de la Universidad.
Pero antes de esto aun queda un escollo, para algunos canto de río, para otros iceberg antártico. Se convierte en palabra maldita cuando llegan los meses de mayo y junio, SELECTIVIDAD. Aunque...., nosotros...., estamos bien preparados, ¿verdad?. Lo tenemos TODO dominado: sabemos que Machado fue un famoso poeta de la Generación del 27, que Santiago Carrillo fue un ministro del régimen franquista o que un Arco capaz es lo que llevaba Robin Hood para robarle al Rey Juan............ BUENO VALE, QUIZÁ NO ESTEMOS TAN BIEN PREPARADOS, pero tranquilos, que todavía queda un mes de duro estudio y férreo recogimiento hogareño, con permiso de la deseada Feria.
Durante este curso hemos celebrado aniversario, 50 años del edificio de La Salle en la sierra. Así que, por una vez, haber nacido en un año tan poco relevante como 1985 nos vale ser una promoción histórica y digna de ser recordada por sus méritos académicos, pero sobre todo por la huella imborrable que cada una de las personas que la componemos dejamos en este centro que nos ha visto crecer, madurar y hacernos HOMBRES de provecho...
Esperen un momento, olviden la última frase, eso último lo podría haber dicho la persona que estuvo aquí hace justo 50 años, pero no yo.
El motivo es bien sencillo, y muy evidente; este centro, en lo referente a nuestra promoción, ha visto hacerse a hombres de provecho, pero también a MUJERES DE PROVECHO. Y es que, claro, nosotros no conocemos otra cosa que no sea la educación mixta, pero pensemos que no hace muchas décadas La Salle era estrictamente masculino. Al contrario de lo que pudieran pensar algunas de mis compañeras, para mi este cambio es sin duda un avance. El ser humano es un ser social, y como tal, no debe excluírsele o separársele por ningún motivo o condición, y menos por razón de sexo. La convivencia entre chicos y chicas supone un avance hacia la igualdad, una mejoría en la convivencia y un enriquecimiento cultural y sobre todo humanístico mutuo.
En definitiva, que hoy nos reunimos aproximadamente 100 alumnos, hombres y mujeres expectantes y casi asustados ante una realidad diferente.
El arco capaz, que ni mucho menos es el arma de Robin Hood, no existe para ángulos superiores a 180, pero permitidme que imagine un arco capaz de 360 grados; sería un punto desde el que se vieran todas las direcciones y posibilidades que se extienden a nuestro alrededor. Aunque nunca sea bueno dar consejos aceptadme sólo uno: deberíamos situarnos en ese punto imaginario, para desde él, analizar con calma las opciones que se presentan para nuestro futuro, seleccionar las que nos interesen a nosotros, no a nuestro entorno socio-familiar, y de entre ellas escoger la más adecuada o, al menos, la mejor que nos permitan nuestras calificaciones.
Me gustaría terminar con un poema extraído de Campos de Castilla, de Antonio Machado, quien por supuesto tampoco fue un miembro de la Generación del 27 sino de la del 98:
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay caminos,
sino estelas en la mar.
Hasta ahora el camino nos lo daban, si no hecho, prácticamente señalado; a partir de hoy cada uno de nosotros tendrá que “hacer” su propio camino, dejar sus huellas en sitios dispares y avanzar superando errores y dificultades, sin volver la vista atrás.
Esperemos que esos casi 100 caminos o mejor, esas casi 100 estelas trazadas en el mar que es esa nueva vida que se abre ante nosotros se crucen de nuevo algún día no muy lejano, para que todos podamos admirar las huellas que los demás han ido marcando, LAS HUELLAS DE UNA NUEVA GENERACIÓN LASALIANA.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



2 comentarios:
Alfredo eres grande!!!
el otro dia cuando lei lo de the cani's culture...pense q ibas a dedicar unas palabrillas al bueno de gonzalo!!
QUEREMOS LA CRONICA DE SOCIEDAD DEL EVENTO DE FLOREN!!
1abrazo grande!!
jajaj, ¡se cree el nota que me voy a leer los discursitos de la salle.
Aun pillabas!
Pablo, es muy sucio y rastrero recurrir a esto para mantener el blog actualizado ¿qué te crees Alvarado o qué?
Un abrazo desde El Puerto
Publicar un comentario en la entrada