¡Saludos a todos!
Lo primero que un hombre que se considere a sí mismo como tal debe tener es un "bar preferido".
Los bares de barrio, confesionarios laicos del siglo XXI, son la especia que da sabor a nuestro entorno vital (como en aquel capítulo de Los Simpson en el que quieren echar abajo el Club de Caballeros y la gente sale a defenderlo con aquella pegadiza canción que dice "...Somos el Spring de Springfield..." ), sacándonos durante unas horas del hastío que produce la convivencia familiar o marital.
Cada barrio tiene más de un bar, pero sólo hay uno que es el auténtico epicentro de la vida social masculina. El resto son meras imitaciones que al final acaban convirtiendose en otro tipo de negocio, dirigido por tanto a un público diferente: bares para tomar tapas en familia, bares en los que tomar un café con la novia, bares donde desayunar con los compañeros de trabajo etc.
Pero bar de barrio sólo hay uno, y es completamente distinto a los demás. En este sentido, y sin ánimo de ofender, el bar se convierte en una especie de Parroquia: con sus feligreses (los sujetos que lo frecuentan habitualmente, más conocidos como Parroquianos), su 'maestro de ceremonias' (ese camarero mitad guasón mitad cascarrabias que le da identidad propia e inimitable al local) y sus 'horarios de culto' (sábados a partir de las 22:00 y domingos a partir de las 17:00 y hasta aproximadamente las 23:00).
En mi barrio había originariamente varios bares que se disputaban el honor de ser el bar del barrio: 'Mané' (Feudo merengón donde presencié la chilena de Rivaldo al Valencia que nos clasificaba para Champions y donde, por educación, me abstuve de dedicar unas sentidas 'butifarras' al resto de parroquianos habituales), 'La Brasa' (bar del que el padre de nuestro amigo el osito amarillo era asiduo y que ha cerrado después de que el grueso de sus parroquianos habituales, en un gesto propio de los movimientos antisistema, decidiera fundar una Peña Lúdica propia -llamada Peña Amigos de Sebastián- con su neverita, su mesa de dominó y sus copazos a mitad de precio), 'El Galán' (reconvertido en una especie de peluquería de nueva generación con esteticién incluida tras el paso del temible Galán Padre -el hombre con el peor carácter del barrio- y del Galán hijo - un chico poco masculino que era la antítesis del camarero de bar) y por último 'Los Tilos'.
'Los Tilos', al fin y al cabo, se ha convertido en el bar del barrio. Nadie contaba con él porque era el rival más débil a priori... pero ahí lo tenéis... el único que sigue abierto con un horario regular de apertura y cierre.
'Los Tilos' es un bar genuino: una habitación estanca de unos 10 metros cuadrados sin salida de humos y con un único retrete incrustado a la derecha de la entrada principal. Las fotografías de toreros y tonadilleras amig@s de la casa pueblan las paredes. Una caña sigue costando hoy en día (crisis de por medio) 1'30 € y aunque la cerveza del grifo no sea lo mejor, las copas se siguen pagando a unos increibles 2'40 € (aunque Juan, que en este aspecto es un visionario, tiene un sistema de pago progresivo en función del día de la semana que sea, de tal forma que una misma copa pasa de costar 2,40 € un lunes cualquiera a costar 3'20 € en horario de visionado de fútbol por TV).
Dentro del bar sólo caben sos mesas cuadradas con tres sillas cada una.
En la primera de ellas siempre suelen encontrarse los habituales del local, esa rueda de sabios comentaristas (generalmente merengones) que mantienen la saludable costumbre de dejar a sus parientas en casa los domingos por la tarde para ir a ver el futbol con sus amigotes y fantasear (o debería decir fantasmear) sobre su dilatada vida sexual extraconyugal. Frases como "...Las que mejor 'hacen el amor' (lease en lenguaje vulgar) son las dominicanas... y lo digo yo, que para eso lo he comprobado... pagando, por supuesto..." forman parte de la memoria colectiva del respetable público de 'Los Tilos'.
En la segunda mesa se sientan los advenedizos, esto es, los típicos chavales jóvenes que no consiguen ver el partido por internet y se ven obligados a pagar un par de cañas (o un par de Aquarius de naranja en caso del DJ para que el alcohol no interfiera en el manejo del Toyota Sunny de Mamá ;-D) para poder ver el partido aunque sea soportando las patéticas arengas madridistas, los comentarios xenófobos y los íntimos deseos de lesión para con los jugadores del equipo contrario de los 'inquilinos' de la primera mesa.
Mención aparte en todo este tinglado merece el camarero. Juan es, aparte de dueño, el sufrido cicerone de este nutrido grupo de personajes que forman la fauna que puebla su bar. Es un camarero sufridor de los de manual: fanático de los toros que aguanta el futbol por obligación pero que encima si tiene que defender a algún equipo defiende al Atlético de Madrid: ¡Olé tus pelotas Juan!.
Las frases de Juan son una mezcla de cultura popular y sabiduría propia. A mí la que más me gusta es la siguiente:
"Lo que tenían que 'aser' es ponerle cuernos 'ar' balón... Me 'cagonlaleche'... pero, ¿tu has visto como se 'arrevuercan' los 'sinverguensas' de los 'furbolistas'?... ¿Tu has visto a 'argún' torero 'arrevorcarse' así?... ¡Claro que no 'cojoné'!... por que lo pilla 'er' toro y lo deja 'tieso'... y sin embargo, los 'mariconasos' estos están todo el partido 'tiraos' por el 'sesped' lloriqueando... Lo que tenían que 'aser' es ponerle cuernos 'ar' balón... ya verás si se iban a 'arrevorcar' tanto... serán 'sinverguensas' los 'hijoputas'...".
Grande Juan.
En mi opinión, Juan es doblemente admirable, porque no creo que con la edad que tiene le merezca la pena seguir abriendo el bar para vender las 10 míseras cañas que sirve un día entre semana o los 6 'JB-7up' que les endosa a los parroquianos de la primera mesa los domingos por la tarde. Con lo que saca entre las dos cosas apenas le da para pagar el Multifutbol y el partido de las 19:00 a los comprensivos socios comerciales del Grupo Prisa... así que yo creo que Juanito sigue abriendo el bar por devoción, por que si lo deja se aburre en su casa junto a su señora, porque atender el bar es lo único (y lo mejor) que sabe hacer.
Como le dijo al Austriaco una vez que éste le comentó que la noche anterior no tenía dinero para pagarle un bocadillo y que por eso no entró a pedirlo: "Chaval, la próxima vez entras y te hago un bocadillo de calamares, aunque no tengas dinero tú entra y ya me lo pagarás... total... si no lo pagas ninguno de los dos va a salir de pobre..."
Muy grande Juan.
Además de todo esto, Juan es un acérrimo cordobés, de los que reniegan de Sevilla al 100%. Baste decir que de una de las paredes de su bar cuelga el siguiente poema:
(a partir de aquí lo reproduzco tal y como está, incluido el paréntesis que acompaña al nombre del autor... no vayáis a tacharme de Franquista o algo. La foto del cuadro la tengo en el móvil, pero no tengo el cable para pasarla al PC)
"Sevilla tiene de 'to',
tiene una Torre del Oro,
que no es de oro.
Tiene una Romería del Rocío
en Huelva,
un 'pescaíto' frito y unas playas
en el Puerto de Santa María.
¡Sevilla se atreve a tener
una Alhambra en 'Graná',
una Mezquita en Córdoba
y un Cristo de Los Faroles
en la Plaza de Capuchinos!,
y un río Guadalquivir
(ese sí que es de Sevilla)
pero nace en Cazorla (Jaén)
y pasa por Córdoba.
Las guapas guapas
se quedan en Córdoba,
y las feas, se tiran
al Río, y salen
graciosas en Sevilla.
¡Qué cosas tiene Sevilla!".
ALFONSO ALZAUSTRE SERRANO (Baezano de nacimiento, cordobés de adopción y español por la gracia de Dios)
Inmenso Juan: mi camarero de confianza.
P.D.: Me voy de viaje a Islantilla (Huelva), donde no es probable que tenga internet. Espero poder actualizar el blog de nuevo a mi vuelta, el jueves de la semana que viene (día 14).
Hasta ese día no prometo nada.
viernes, 8 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



4 comentarios:
Jose Alfredo tengo una duda. ¿Todo este "homenaje" hacia este hombre, que seguro más de una vez te habrá vendido alcohol cuando aún eras menor, es real? ¿O lo has echo para, introducir de escaqueo esos "versos" finales que destacan la magnanimidad de Córdoba?
"Ladran Sancho, luego cabalgamos". Creo que esta cita apócrifa atribuida al maestro Cervantes resulta suficientemente ilustrativa.
Un saludo Calvorota!
Pincelín
Estimado JoseRa:
Supongo que tu buena disposición para dejar comentarios en mi blog en los últimos días se debe a que eres de las pocas personas que quedaban en Madrid trabajando a mediados de Agosto. Aunque te compadezco por ello me alegra que eso te haya permitido opinar en este humilde blog.
Además, tengo entendido que el Banco vasco que no usa el dominio .es en sus páginas web te ha liberado de tus obligaciones durante unos días, que a buen seguro, como buen sevillano, aprovecharás para ir a 'vuestras playas' de El Puerto, para comer 'vuestro pescaito frito' en Sanlucar y para alternar con alguna de esas chicas que se tiraron al río en Córdoba y aparecieron en Sevilla.
Por ello te pido que me aceptes un consejo y que aproveches al máximo este corto periodo de asueto, dejando a un lado las rencillas interegionales.
No obstante, sólo un sevillano diría que esos "versos" destacan la magnanimidad de Córdoba en lugar de ser una crítica al chauvinismo hispalense... cualquier cosa antes de reconocer que pueda existir gente (¿horterillas?) que no comulgue con los Principios Fundamentales del "Movimiento Sevillita".
¡Un fuerte abrazo y felices vacaciones!
Jose Alfredo:
Te comento que muy a mi pesar tus suposiciones son erróneas, y aquí sigo, trabajando en el banco. Si Dios quiere, a finales de Septiembre me cogeré una semanita. En cuanto al banco, este no es otro que bbva y si pruebas introducir en el explorer bbva.es...voila! entras en su página web.
En cambio, lamento comunicarte que si quieres entrar en la página web de cierto equipo de fútbol del noreste de España sólo podrás hacerlo a través de los dominios .com o .cat (cataluña). Resulta contradictorio tratándose de un equipo español, pero así es.
En cuanto al tema principal ya te lo comenté. A veces, algunos intentan justificarse a sí mismos tratando de mostrar las "miserias" de los demás. Lo cual resulta poco elegante, la verdad. Sin embargo, aunque es algo que no comparto, sí que lo respeto.
PD: Avísame cuando llegues a Madrid y cenamos un día.
Saludos Calvorota!
Pincelín
Respecto a lo del BBVA he de reconocer mi error.
"Todo el mundo puede equivocarse; por eso los lápices llevan una goma de borrar en el extremo."
Lenny, Los Simpsons (1989)
Publicar un comentario en la entrada